Con profundo pesar anunciamos el fallecimiento del presidente Russell M. Nelson
líder de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, ocurrido en su hogar en Salt Lake City a los 101 años. Fue el presidente de mayor edad en la historia de la Iglesia y su vida entera estuvo dedicada a sanar corazones, primero como renombrado cirujano cardiotorácico y luego como profeta del Señor.
Durante su ministerio como presidente de la Iglesia, visitó naciones de todo el mundo, anunció más de 200 templos y guió a los santos a centrar su fe en Jesucristo y Su evangelio restaurado. Su legado será recordado como un tiempo de revelación, servicio incansable y profundo amor por Dios y por las personas.
El presidente Nelson también fue un hombre de familia, esposo, padre y abuelo amoroso. A lo largo de su vida enseñó, con palabra y ejemplo, que la verdadera felicidad proviene de conocer a Dios y seguir Su plan.
Hoy despedimos a un siervo fiel, un discípulo de Cristo que dedicó cada día a fortalecer la fe y a invitar a otros a venir al Salvador. Su ejemplo nos inspira a vivir con humildad, bondad y entrega, recordando que, como él mismo enseñó, “si confiamos en el Señor, hallaremos gozo, aun en medio de las pruebas”.
Que su legado permanezca en nuestros corazones y que, al recordarlo, decidamos seguir a Jesucristo con la misma fe y firmeza que él demostró hasta el fin