Hoy con una alegría inmensa celebramos el bautismo de Lautaro, un joven que hace un año apenas conocía nuestras actividades, ha dado el paso más importante de su vida espiritual: decidio bautizarse!

Aunque podria parecer solo un momento puntual, su historia nos recuerda algo mucho mas profundo: como Dios trabaja en lo simple, en los vinculos, en una invitacion sincera…y en el corazon dispuesto.

Todo empezó con una simple historia de Instagram

Lauti y Sofía (quien aparece en el video) se conocian desde la escuela secundaria, pero fue hace aproximadamente un año cuando su amistad tomo un nuevo sentido.

Un dia Sofía subió una historia a Instagram sobre un «Meet Up» (una actividad de la iglesia). Algo cotidiano , sin grandes expectativas. Pero Lauti la vio…y pregunto.

Ese pequeño gesto abrio una puerta.

Sofia le conto de que se trataba y empezo a invitarlo. Sin presiones, sin exigencias.Solo estando, acompañando, incluyendo. Y asi paso a paso Lauti empezo a acercarse.

Un lugar donde sentirse en casa.

Lo que comenzó como curiosidad, se transformó en algo mucho más profundo. Lauti empezó a ir los domingos, a sumarse a actividades de los JAS ( Jovenes Adultos Solteros) a insituto de Religion  a compartir con otros jóvenes. Pero lo que realmente lo tocó no fue solo lo que escuchaba… sino lo que sentía.

Se encontró con un ambiente distinto. Con personas. Con una familia.“Sentía que estaba en un lugar muy familiar… cada vez que venía, me sentía más lleno”. Y esa sensación fue creciendo. Silenciosa, pero firme. Hasta que llegó el momento en que entendió que quería dar un paso más. No por obligación, no por presión, siino porque lo sentía en el corazón.“Era lo que quería”. El momento de decidir, como a todos, los nervios aparecieron. Entre risas y dudas, Lauti se preguntaba cómo iba a ser todo. Pero cuando llegó el momento, simplemente avanzó. Sin tener todo claro. Sin tener todas las respuestas. Pero con una certeza: quería hacerlo. Y cuando salió del agua, algo había cambiado. “Me sentí lleno… diferente. No sé explicarlo”, y a veces no hace falta explicarlo. Porque hay cosas que solo se viven.

Una historia que nos deja un mensaje

Esta no es solo la historia de Lauti. Es un recordatorio para todos nosotros. Que una invitación puede cambiar una vida. Que Dios usa lo cotidiano para hacer una obra grande y maravilosa. Y que nunca sabemos lo que puede pasar cuando simplemente extendemos la mano.

Gracias, Sofía, por invitar, por estar, por acompañar.
Y Lauti… gracias por animarte a dar ese paso.

Hoy celebramos tu decisión, pero también lo que viene: un camino nuevo, lleno de propósito.

¿Y vos?
Tal vez tenés un amigo como Lauti cerca.Tal vez no necesita grandes palabras… solo una invitación. Nunca subestimes lo que Dios puede hacer a través tuyo.

Bienvenido a la familia de la fe, Querido Lautaro Molina!