Con el corazón puesto en servir, voluntarios de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días entregaron 75 kits escolares a alumnos de tres localidades del norte de la provincia del Neuquén: Villa del Curilevú, Andacollo y Barrancas.
La iniciativa, enmarcada en el programa de ayuda humanitaria de la Iglesia, fue coordinada bajo la supervisión del líder regional Presidente Luis Lagos, y llevada a cabo con la participación del líder eclesiástico local Presidente Ángel Hidalgo junto a su esposa, el matrimonio Leal, misioneros y hermanos que pusieron su tiempo y sus manos al servicio de esta causa.
Cada kit reunió lo esencial para que niños y jóvenes puedan comenzar sus clases con lo que necesitan: útiles, hojas, lápices y más.
Quizás lo más significativo de esta entrega fue lo que ocurrió antes de ella. El Presidente Hidalgo compartió las palabras de una directora escolar al recibir la donación: «¡Dios los iluminó! Teníamos la necesidad real en los alumnos de útiles, hojas, lápices…» A lo que él respondió con sencillez y gratitud: «Fue inspiración para nosotros, y gracias por permitirnos servir.»
Esa frase lo dice todo. Servir no es solo dar, es también recibir la oportunidad de hacerlo.
La Iglesia continúa gestionando nuevos proyectos de donación en otras localidades de la región, con la misma convicción de siempre: que cada comunidad merece sentir que no está sola.